ABOUT WOMEN. Lourdes Ral

Lourdes Ral es una artista que vive su trabajo como parte inseparable de su propia vida. Tras muchos años dedicándose al diseño gráfico mientras pintaba en paralelo, en 2016 decidió dar el paso y centrarse por completo en la pintura. Desde entonces desarrolla una obra figurativa que retrata escenas cotidianas y momentos íntimos —lecturas, conversaciones o tardes en un café— con una mirada cercana, natural y llena de calidez. Actualmente su trabajo se mueve y se expone en distintos países de Europa, especialmente en Centroeuropa y Francia.

Lourdes ha sido clienta de Emes durante muchos años, y con el tiempo se ha convertido en algo más que eso. Conocí su obra gracias a EMES, y desde entonces me ha parecido siempre especial y cercana. Hace tiempo me regaló una pieza que guardo con mucho cariño; ahora forma parte de mi colección de cuadros más queridos. No pude contener las lágrimas el día que me contó que se casaría con un vestido de EMES, tal y como ella misma lo relata de una manera tan bonita un poco más abajo.

Hace unos meses, publicó una colección de pequeños relatos ilustrados que es pura delicadeza y refleja una vez más todo su universo. Un libro para disfrutar de las pequeñas cosas. (https://lourdesral.com)

¿Quién es LOURDES RAL?
Lourdes Ral es mi proyecto y yo misma, de hecho, no diferencio mi trabajo y mi vida. Desde que nació mi tercera hija en 2016 me dedico por completo a la pintura. De pequeña siempre tenía un lápiz en la mano e imaginaba mil historias, como ahora. Dediqué muchos años al diseño gráfico, que compaginaba entonces con la pintura. Y aunque lo había pensado muchas veces, un día me lancé de golpe a vivir de la pintura. A veces llevas tanto tiempo pensando en algo, como lo harás, sumando números, que te sumerges en dudas y nunca te tiras al vacío. Y así fue pasando el tiempo, hasta que paré el coche en un campo de Huesca y decidí que ya no volví a mi trabajo. Dejé un trabajo fijo como diseñadora y pocos problemas al volver a mi casa y cambié mis rutinas. Y ahí empecé dedicando muchas horas al día a pintar, dar clases y abrir mercado. Ahora mismo trabajo en centro Europa y en Francia y el año pasado pude exponer en Madrid.

En mi pintura figurativa capturo escenas y conversaciones en espacios íntimos, lecturas en un jardín, lecturas en interiores y tardes en un café. Mis obras transmiten la naturalidad de la persona, evocando la calidez de los interiores y la espontaneidad de encuentros fortuitos.

Qué te inspira en tu vida diaria?
Siempre hay cosas fortuitas que me inspiran, el recorrido al colegio de mis hijos, una conversación en el autobús e incluso en la clase de pilates. También me inspiran los libros, en mi mesita de noche siempre tengo libros esperando ser leídos. Intento dar algún paseo al día. Desde hace un año me he trasladado a vivir a Barcelona en el piso que fue de mis abuelos, en el Ensanche. A veces pinto en el balcón interior, que da a una manzana típica con patios, jardines y balcones. Busco tiempo cada día para hacer un pequeño paseo o hacer bocetos en una librería cercana. Siempre voy paseando y mirando las ventanas, buscando nuevas historias. Y me inspira la música, en mi taller siempre se escucha música, nunca falta Valeria
Castro, La habitación Roja, Travis Birds, Izaro, Joan Dausà, Iván Ferreiro o Viva Suecia (que últimamente lo ponemos en bucle) ni tampoco faltan Noé Preszow, un cantante belga; Louane, Carla Bruni y Vincent Delerm.

¿Cómo defines tu estilo de vida?
Tengo una vida sencilla en mi taller, que comparto con mi pareja, y que, a su vez, es una estancia nuestra casa. Amante de pequeños placeres, como una copa de vino Somontano, unas aceitunas kalamata, un genmaicha, un falafel en el parque y una tarde de invierno en la Barceloneta. Me levanto cada día sobre las 5 de la mañana, y es mi hora preferida, cuando todo está en silencio y tomo un té pensando en los cuadros que pintaré. Soy una amante del té, siempre me encuentras con una taza en la mano. Algunos días de la semana dedico tiempo a pilates o yoga y cada día encuentro mi tiempo en uno de los muchos libros que tengo esperando. Como me dedico a un negocio muy personal, pongo también mi atención en comprar a pequeñas marcas de ropa, a productores de alimentos orgánicos y a poner atención
en las cosas que compramos cada día. Tal como yo entiendo mi trabajo y mi vida, me gusta alinearme con estos productores que ponen su alma en cada pieza.

¿Cuáles son tus sueños o ilusiones para un futuro próximo…?
Han tenido que pasar muchos años, he encontrado a mi amor y juntos disfrutamos del día a día. Por ello, quiero disfrutar de ver como crecen mis hijos, Erola (9), Artau
(12) y Sibilla (14). Y continuar pintando y evolucionando en mi proyecto personal.
Espero descubrir nuevos gustos, nuevos libros, nuevos lugares y continuar soñando.

¿Cómo es tu relación con la moda, cuáles son las prendas que no te quitas en tu día a día?
Durante el día en el taller trabajo con ropa cómoda, usada y pintada de todos los colores. Salgo para llevar o recoger los niños en el colegio y acostumbro a ponerme unos jeans con camisa y jersey. He vuelto este año a las camisas, hacía mucho tiempo que llevaba camisetas. El otro día tenía una comida y mi marido me preguntó qué jersey te pondrás de EMES? Para el día a día acostumbro a escoger un cárdigan MANUELA y me tiene totalmente enamorada la camisa DELFINA que la llevo en dos colores. Cuando visto EMES soy yo misma.

¿Cuál es tu prenda preferida de EMES?
Sin duda alguna es un cárdigan que te compré hace unos años, de invierno, de lana, de color crudo con bordados en lana también de flores en tonos tierras, verdes y amarillos oscuros. Me he fijado que lo llevo siempre en exposiciones, en encuentros con galeristas, cuando quiero definir mucho el estilo de persona que soy, intimista y creadora.

¿Qué destacarías de EMES?
Tengo una colección de ropa de EMES que se ha convertido en mi armario. Al principio de ser autónoma, compraba una pieza al año o quizás dos, cuando hacías precios especiales. Poco a poco, fui comprando más, cuando mi negocio fue funcionando mejor. Y ahora me doy cuenta de que mi armario es EMES. Para mí es continuar mi idea de vida, un buen producto atemporal, con el mimo, la intimidad y la creación que yo también pongo en cada uno de mis cuadros. Y me encanta el nombre de cada pieza, ayuda a dar una historia a cada pieza. Tengo un jersey, el ORDESA que me recuerda a los inviernos en Huesca, donde pasamos temporadas en la casa que fue de mi abuela materna.

¿Tienes alguna anécdota o historia con alguna prenda de EMES que nos quieras contar y que podamos compartir con nuestra pequeña comunidad?
Sí, el vestido que llevé en mi boda. La vida da muchas vueltas, me casé con el padre de mis hijos cuando yo estaba en la veintena. Luego con los años me di cuenta que aquella persona no seguía mi trayectoria y que estábamos a años luz. Y con el tiempo, una amistad con un amigo se ha vuelto mi amor. Y en junio de 2023 volví a dar un sí, esta vez mucho más consciente y con otras perspectivas. Una amiga dice que cuando escoges por segunda vez, escoges de otra forma. Quizás sí.

Y elegí un vestido de EMES para una boda sencilla e íntima. Y aunque ya había pasado por ello una vez, ahora era con un amor que había llegado de forma fortuita y emocionante. Y qué mejor con un vestido que transmite tanto como soy yo, un vestido de verano crudo, de manga corta, con un calado pequeño y unas rayas oscuras.

Ah y por cierto… sin decirle nada, me he dado cuenta de que mi pareja que cuando se pone sus queridas camisas, cada vez más repite su cárdigan Fernanda de EMES.